lunes, 14 de febrero de 2011

Refresca tu mente, te hace falta

¿Alguna vez te ha pasado que estabas tranquilamente comiendo sin prestar atención a la tele y de repente oyes una musiquita guay y la miras? A mi sí, y por desgracia, levanté el cuello para ver esta aberración.



Nos encontramos en un supermercado idílico de cajas infinitas dónde sólo están 3 de ellas ocupadas y en cada plano por clientes difirentes aunque el video dure 20 segundos escasos.

En esas tres cajas elegidas algo épico está a punto de pasar...
Mientras la cajera protagonista da golpecitos y checkea las cosas con cara de idiota (Muy atentos a su cara que no tiene pérdida) suenan sonidos mégicos descordinados que poco tienen que ver con los trabajos manuales que está haciendo. Y como alma que lleva el diablo los clientes de las cajas elegidas y únicas hacen una competición espontánea al baile más patético.

¡Oh, como nos hirió a ti y a mi el cerebro esa visión!

El señor "obrero" que va a hacer la compra sin quitarse el casco y con su chaleco reflectante para no perderse en la sección de congelados, mueve las caderas de un lado a otro intentando que te sangren los ojos.

El viejecito de atrás mueve la cabeza con un ritmo correspondiente a cualquier baile de su generación. Sin duda este hombre era el actor veterano, el más preparado y el único que no sobreactúa en este anuncio, se merece un aplauso.

La señora del carrito hasta arriba comienza bailando idioticamente con los brazos cruzados, pero a los segundos su baile pasa a ser más bien esquizofrénico. Le dan espasmos de un lado para otro y mueve los brazos cual simio.

Y no nos olvidemos de el de la bici haciendo el "robot"... ¿Te regalaban algo en el supermercado de pacotilla si ibas con casco?

Por último nos hacen sentirnos importantes dándonos a conocer la fuente del retraso mental epidémico que sufren nuestros amigos los clientes y cajero bailarines.

Resulta que es todo culpa de la cajerita, por comerse unos caramelos que "refrescan tu mente, refrescan tu mundo".

Y yo me pregunto, ¿Qué tiene de refrescante moverse como si tuvieses un ataque de epilepsia y diarrea a la vez?

Bueno, pero recordad, ¡comprad caramelos Halls! Así tendréis una excusa para hacer el idiota en público, una excusa de mierda, pero una excusa.

1 comentario:

interpreta-sones dijo...

ya te digo. es delirante. GOOD WORK!!

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